
Enrique Antúnez, Chile, Vagabundo
Diamela Eltit
Nace en Chile en 1949. Escritora y profesora de la Universidad Tecnológica Metropolitana, es fundadora, junto al poeta Raúl Zurita y a la artista visual Lotty Rosenfeld, del grupo Colectivo de Acciones de Arte C.A.D.A. cuyos trabajos han sido exhibidos en diferentes países de América y Europa.
Ha publicado: Lumpérica (1983, en inglés 1997); Por la Patria (1986); El cuarto mundo (1988, en inglés 1995); Vaca Sagrada (1991); Los vigilantes (1993); El infarto del alma (1995) trabajo conjunto con la fotógrafa Paz Errázuriz; Los Trabajadores de la Muerte (1998).
Ensayos: Emergencias: escritos sobre literatura, arte y política (2002).
La narrativa de Eltit se caracteriza por lo subversivo en el lenguaje, en los personajes, en la temática. Sus obras presentan, en su mayoría personajes marginales, aquellos ausentes de los discursos oficiales. Por ejemplo en Lumpérica, su primera novela, esto se manifiesta en el personaje de una mujer marginal en busca de su identidad y se mueve en el microcosmos de una plaza pública.
En Por la Patria (1986) tenemos a otra mujer con su yo
violentado:
una mujer víctima del poder político que sufre la
detención
y la tortura.
El Cuarto Mundo (1988) continúa la aguda línea
de crítica política de sus otras novelas; vemos
aquí
la marginalidad representada como un “cuarto mundo” donde dos mellizas
viven en hacinamiento.
Premios: José Nuez Martín del Instituto de Letras de la Universidad Católica y la fundación del mismo nombre por Los vigilantes (1993).
Diamela Eltit, en entrevista con María Moreno aparecida en
Venezuela,
nos habla de su escritura, la fragmentación del lenguaje, las
capas
de significados bajo las palabras, los símbolos, los nuevos
códigos
de comunicación que fue necesario inventar para poder expresarse
bajo la dictadura, todo lo cual hace parte de su producción
literaria:
..."no sabías realmente bien quiénes eran los que estaban a tu alrededor. Entre tus vecinos, en el trabajo, en el espacio social, no te dabas cuenta de con quién estabas hablando, entonces el lenguaje estaba muy afectado, porque primero tenías que buscar un habla que no habla y leer no necesariamente las palabras sino otros espacios como la ropa, los gestos, la mirada para darte cuenta de a quién tenías delante. Y ese era un esfuerzo inédito. Ibas definiendo sobre los cuerpos finamente quién era tu interlocutor. ¿Un fascista, un indiferente, un cómplice? Yo trabajé con gente que sólo muchos años después supe quién era.
Además estaban los lenguajes escritos: en los pocos medios que circulaban, aprendías a buscar las sílabas, ni siquiera las palabras, para saber qué estaba pasando. Y, por otra parte, había una censura loca que censuraba con blanco. Leías, por ejemplo: ‘Dijo la señora tal, blanco…’. Podía decirse que el blanco daba espacio, el blanco sí hablaba".
Ensayos:
1.- El
cuarto mundo, un arte de amar nuevo. Pedro
Granados.
3.- Corporalidad y transgresión en
Lumpérica de Diamela Eltit, Mónica
Barrientos
Olivares.
Este
ensayo se encuentra publicado en el volumen I de Reflexiones
El primer volumen incluye a las
escritoras Claribel Alegría,
Isabel Allende, Odette Alonso, Julia Alvarez, Inés Arredondo,
Sandra
Benítez, Yolanda Blanco, María Luisa Bombal, Carmen
Boullosa,
Rosa María Britton, Cecilia Bustamante, Ana Castillo, Martha
Cerda,
Sandra Cisneros, Diamela Eltit, Laura
Esquivel,
Rosario Ferré, Renée Ferrer, Elena Garro, Iliana Godoy y
Jacqueline Goldberg.
El segundo volumen incluye a las
escritoras Angélica Gorodischer,
Lucía Guerra, Gladys Ilarregui, Gisela Kozak, Angeles Mastretta,
Andrea Maturana, Mayra Montero, Rosabetty Muñoz, Carmen
Ollé,
Cristina Peri Rossi, Aline Pettersson, Alejandra Pizarnik, Elena
Poniatowska,
Nela Río, Esmeralda Santiago, Marcela Serrano, Angélica
Tornero,
Cecilia Urbina, Rosina Valcárcel, Zoé Valdés,
Luisa
Valenzuela, Antonieta Villamil y Yolanda Westphalen.